De una cárcel a siete países
El Tren de Aragua se consolidó dentro del centro penitenciario de Tocorón, en Venezuela, donde durante años operó con autonomía casi total bajo el liderazgo de Héctor Guerrero Flores, alias «Niño Guerrero». Desde ahí, su expansión siguió la ruta de la migración venezolana: primero a Colombia, después a Perú, Ecuador, Chile, Bolivia y Brasil. Hoy se le identifica en al menos siete países de Sudamérica y en Estados Unidos y España.
En Perú, sus redes se han extendido por Tacna, Arequipa, Lima, La Libertad —incluidos Trujillo y Pataz— y Lambayeque. En Chile, la facción fue encabezada desde 2018 por Larry Álvarez, alias «Larry Changa», quien en 2022 huyó a Colombia y desde allí siguió dirigiendo las operaciones chilenas y planeando la expansión colombiana. El caso ilustra el rasgo central del grupo: no necesita a su líder en el territorio para operar en él.
El modelo de franquicia
A diferencia de un cártel jerárquico, el Tren de Aragua funciona como una marca que células locales adoptan. Algunas están directamente vinculadas a la estructura original; otras la imitan. El resultado es lo que investigadores chilenos han llamado «efecto fantasma»: la marca aparece en delitos donde el grupo no tiene presencia real, porque el nombre por sí solo intimida y porque atribuirle un crimen es más sencillo que investigarlo. Para el analista, esto obliga a distinguir tres cosas que suelen confundirse: la organización, sus franquicias y el uso oportunista de su nombre.
- Extorsión a migrantes: cobro a compatriotas venezolanos por «protección», por cruzar fronteras o por trabajar en un territorio. Es su negocio de base y el que mejor viaja con la diáspora.
- Trata con fines de explotación sexual: captación de mujeres, sobre todo migrantes, con deudas impagables como mecanismo de control.
- Préstamos «gota a gota»: crédito informal con intereses abusivos y cobro violento, que penetra el comercio pequeño y la economía informal.
- Secuestro y sicariato: por encargo o como instrumento de cobro, con un nivel de violencia demostrativa que ha marcado casos en Chile y Perú.

2025–2026: designación, muerte del líder y sucesión
En febrero de 2025 Estados Unidos incluyó al Tren de Aragua entre las organizaciones terroristas extranjeras, y Canadá hizo lo mismo días después. En marzo de 2025 el gobierno estadounidense invocó además la Ley de Enemigos Extranjeros contra sus presuntos integrantes. En junio de 2026, la muerte de Guerrero Flores dejó la conducción en disputa; entre los nombres que suenan para sucederlo está Yohan José Romero, alias «Johan Petrica». En agosto de 2026 Colombia capturó a un presunto cabecilla de la organización. Un grupo de franquicias sobrevive a la caída de su fundador; lo que cambia es la disciplina entre facciones y, con ella, el riesgo de violencia interna.

Qué significa para una organización
Las empresas más expuestas son las que emplean a migrantes venezolanos en cantidad —construcción, agroindustria, servicios, reparto—, las que operan en la economía de la calle y las de transporte y logística en las rutas de la diáspora. La exposición no viene del trabajador, que suele ser la víctima, sino de la presión que el grupo ejerce sobre él: cuotas, deudas, coacción para facilitar accesos o información. Un canal de reporte confiable para el personal y una relación de trabajo con las unidades especializadas de la policía local valen más que cualquier medida física.
El Tren de Aragua se combate como lo que es: una franquicia. Cerrar una célula no cierra la marca; cortar los negocios que la financian, sí.
Fuentes consultadas
- InSight Crime · Tren de Aragua Explained
- La República (Perú) · Tren de Aragua: cómo extendió su poder en Perú (4 de enero de 2026)
- Universidad Andrés Bello · Tren de Aragua en Chile: expansión criminal y efecto fantasma
- Proceso · Colombia captura a un presunto líder de la banda Tren de Aragua (30 de agosto de 2026)
- Universidad de Navarra · El Tren de Aragua se establece como grupo trasnacional, de Chile a Canadá
Este análisis se elabora con información pública y fuentes abiertas verificadas a la fecha de publicación. No sustituye una evaluación de riesgo específica para su organización ni constituye asesoría legal.



